sábado, 7 de abril de 2012

Tercer anuncio de la pasión (18, 31-34)


-No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, y vendrá lo que tenga que venir. Las burlas, la perseguidera, los fregadazos, la muerte. Hasta después verán claro y me darán la razón. Así dijo Jesucristo Gómez a sus discípulos, pero tampoco esta vez lo entendieron.

El evangelio de Lucas Gavilán. Vicente Leñero.

miércoles, 4 de enero de 2012

año

















Vivimos en una casa de pisos blancos y que es inmensa.
Desde el estudio te escucho lavar los trastes y entonces el agua resbalando por las sartenes y los vasos me parece el murmullo de una fábrica lejana.

A veces en esta casa el teléfono no suena por días o no lo escuchamos, quién sabe. Nadie nos llama y pasamos largas tardes platicando, cocinando, acomodando los libros, barriendo los inmensos cuartos y tomando el café en el patio.

Otra veces vivimos en un apartamento pequeñito e incrustado en una montaña.
Los amigos vienen a visitarnos, bebemos ron, reímos y jugamos. Los amigos andan por todos los cuartos, porque la casa es tan chica que duermen unos encima de los otros. Cuando los despedimos cruzamos el inmenso patio de malvones y nos volvemos a la enorme casa a barrer su tiradero y a jugar a las escondidillas.






sábado, 30 de julio de 2011

Amigos





Dimitris dijo una vez a su hijo que por su ideología, podía saber todo sobre un hombre.
conservador: conservador
socialdemócrata: traidor, pendejo, despreciable.
comunista: amigo sin ser amigo. Familia sin ser familia.
los que no se meten en política: me aburren por pendejos y a la hora de la hora van con los conservadores.

Muy severo juzgamos a Dimitris, su hijo y yo. Hay amigos en todos lados y gente de todo tipo, dijimos. Pero un día, después de unas cervezas, y sentir que mis palabras rebotaban en una pared, volví a mi casa, más bien aburrida y pensando que Dimitris tal vez no estaba tan equivocado.

La cosa es pues, que Dimitris no tenía muchos amigos que digamos...

martes, 19 de abril de 2011

verano después




I
Quiero guardar un recuerdo de Europa, una pieza única del puzzle que es mi cuerpo y mi memoria. Europa no existe. Europa es una idea, un sueño perverso que vive en la cabeza de todos los colonizados. Sí, toda imagen es un momento de verdad. Toda imagen es una mentira.
Más puedo hablar de ese fragmento de luz que entró por mis ojos creando una fotografía.

Abrimos el álbum tren de segunda clase.

II

Los griegos no inventaron la filosofía, inventaron la verdad. Descubrí eso después de que un taxista me robo cuarenta euros, pero nadie creyo que sabía contar.

III

Paseamos por Belgrado. Las cervezas huelen a hinojo y la gente es pobre, fuerte y blanca, blanca... Tenía veintíun años cuando empezo la guerra, me dijiste. Después de diez días de bombardeo el armamento de los serbios estaba intacto, pero ellos estaban destruidos.

martes, 16 de marzo de 2010

Perdón, tenía que entregar la tesis el 26 de febrero




Tengo tiempo libre estos días y un hueco extraño donde antes había miedo y agustia.
Se acabó el paréntesis de mi vida que empezó con la nariz rota y un bombardeo (todo lo que está en ese paréntesis, se quedó ahí dentro, como aire muerto, como palabras que son navajas, como pasado).

Los días son calmados ahora. Empiezan con halbaz, café y una voz que desde mi cocina grita: kalá, kalá irlandita...luego todo son trámites, trámites, trámites...

Por supuesto, nunca es tan simple. Pase tres noches en el hospital.
Desde entonces mi energía dura de nueve a cuatro de la tarde
y no puedo con mis trecientas cincuenta mil tareas atrasadas.

PERO, pero, pero, estoy en esa parte de la telenovela en que
soy la mujer más feliz del mundo.

uiuiuiuiuiuiuiui

(claro y este blog será el más aburrido del mundo porque no sufro, ni tengo mal viajes y escribo con las patas).